Comería si tuviese hambre,
pero carezco de ambos.
Y si el humo es demasiado pues que lo sea:
Ya tomé mis medicinas y me tragué la receta.
Harta de usar de bastón mis piernas
y mis sueños
(desterrados del cuerpo)
y el lagrimal tenso
y las sábanas prolijas bajo la almohada de vapor.
Los juguetes y los libros en el mismo baúl,
el moho
y mis sueños
(probablemente los necesite luego).
Te quiero como a tu ausencia,
o hasta el meñique de menos.