Dormido y cabizbajo caminó
recordando el cantar de las sirenas,
mirándolas moverse entre la arena,
faltantes en el mar que las echó.
Soltó sus anclas al partir el sol,
la luna aparecía con sus penas,
sigilo y desdén corren por sus venas
¿dónde ha de encontrar eso que perdió?
Recuerda el día en que las dejó ir
mientras lo arrasaba el frío viento,
fascinado por lo que iba a ocurrir.
Sola, ella y sus más crueles tormentos,
lamentándose por tanto mentir
siguió de pie hasta el penúltimo aliento.
lunes, 6 de agosto de 2012
Ardiendo (2012)
Arder
en una noche de invierno
y sin tormentas.
Arder
encerrada cual virgen
en mi alcoba.
Arder
es hallarse vivo
en las penumbras.
Arder
es el suspiro
de los solitarios.
Arder
apesta
a lágrimas de cobarde.
Arder
es anhelar la muerte,
esquivándola.
Arder es desear seguir ardiendo
y calmar la espera.
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