viernes, 8 de julio de 2016

Fruta


Morder la infancia
como a una manzana tierna
haciendo al jugo de la arena en la boca
de la palabra sucia
de mi nombre
de pensar cuál es el propósito
de ser la fruta prohibida y la
tentación?
Cuál es sino cortar
con la mirada azul
y no con los caninos?
Y por qué la desgarra
como si fuera la víctima madura
de la herida
o un contratiempo
inacabable?
Un desintegrarse los dientes en el estómago
y desconsolarse en la canasta de frutas
o denominarla naturaleza muerta?
Morder el pecado
como una niña se muerde los puños
el llanto,
crecer cayendo y nutrirse
del propio desperdicio
como un cuervo bien criado
en una jaula de espejos?
Qué es el alimento
sino un guiño de la muerte
infiltrándose
en una sensación de saciedad
imaginaria?
En un segundo?
En un poema?