martes, 25 de septiembre de 2012

Azul (2012)

No quiero. No sé qué ni por qué, pero no lo quiero.
Quizás hablo de perderte o de que me quieras, o de amarte o de que huyas. Cualcosa sea eso, no lo quiero.
Sos mi azul y no quiero otra cosa que no sea verte serlo.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Caminante (2012)

Casi veinte años intentando lo que nunca me salió, por qué habría de salirme ahora? Por qué no puedo ejercer el cansancio? Por qué no puedo acostumbrarme a mi condición o simplemente huir de ella? Por qué no me dejan? Acaso nunca cedieron ante la imposibilidad de ciertas cosas? No quiero buscar más nada, tal cosa, para mí, la existieron invisible. Estoy caminando en vano.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Habitación (2012)

O que todos mueran
o morirme en el ritual a la luna.
Si el suicidio primero
o comerme las palabras
y tragarlas
y vomitarlas
y putefractarlas
y romperlas
y quemarlas.
¡Que ardan!
No quiero que me hables.
No quiero hablar nunca más.
Quiero estar tan sola que no me quiero conmigo
ni siquiera en el silencio.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Concatenados (2012)

Haciendo el amor con tus sueños
mientras soñás excusas
y te excusás con inventos,
e inventás mi nombre,
y nombrás mis pensamientos,
y pensás así a tu figura
como un figurado deseo.

Y, deseando tu cuerpo,
incorporo tu luz
iluminándome la vida
y viviendo en tu cruz,
crucificando mi libertad
y libertando mi imaginación:
así nos imagino haciendo el amor.

martes, 18 de septiembre de 2012

Mezzouomo (2012)

historiábase la tonada sorda,
el ritmo en la sangre
o sangre en el ritmo,
danza la muerte
de vocal larga,
ni azteca ni indoeuropeo:
un mezzouomo

acento de sol
hubo enunciándose
no tan al norte
no tan al sur

se dibujó atractivo
(sin ataduras
casi huérfano
o desterrado
del lejano oeste arriba)
en el cielo de los inmortales
dorado como la arena
americano como el oro.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Sordomuda (2012)

Cometí el error de regalarme un libro
(lo pagué con mi lengua)
este verso no rimará con el siguiente:
lo dije.
Ahora le temo a todo
menos a las adicciones.

Pianto (2012)

Vertiente izquierda
la sonrisa frágil
y pitando el cigarro un tanto oclusal
consumiéndose tus debilidades
y las pupilas más azules que negras
y el iris más océano que verde
el por qué de tu lengua
y mi muda escucha
y el ahora decime
que ya no nos aguanto
y lo sutil del andate lejos que te sigo.

Heraldo (2012)

Se le escapa de la boca
el infierno
y los zapatos
y las maletas
y la materia.

De la boca
espuma de miedo
reminiscente u oneciente
o estancado.

Y en el aire el velo de la noche y el flanco amalgamado de tu cada blasón.

N (2012)


Por el sueño
los ojos cerrándose y la luna
palomas (no blancas) infinitas
sonrisa semiconsciente
por los sueños.
Respiración nasal
la casi N de tu nombre
qué poemática
qué lisérgica
qué ofimática.
Casi un sueño
de cuando sea poeta
de cuando ya no pueda leerte.

Sobre "La doncella de la triunfante figura" (2012)

Hallábase una plebeya bajo el frescor de los abetos. Solía pasar eternidades a la sombra de aquellos árboles ahogándose de prosa y metáfora, leyendo composición tras otra como si por ocio.
No quiero decir que era una Quijotea cualquiera, pues no lo era. La realidad es que las realidades la atormentaban. Su lectura era su refugio y quizás hasta su tesoro. De mente enciclopédica y endorada, se nutría de caballerías y se hacía de las bestias que se exponían en letras de pasta.
Aquellos libros eran su vida, aquellos monstruos eran, para ella, de lo más sintomático.
Fue así que la doncella adquirió (podría admitir que literalmente hablando) los caracteres de lo que la instruía. Era sus fantasías, era lo que alguien más escribió.
Destinataria de toda égloga y maravilla, se vio al espejo una mañana y se redescubrió a sí misma. Se había transformado en todas sus criaturas.
Mágica, metamórfica y triunfante, se lanzó de su balcón encolumnado en mármol y voló, con sus alas de dragona azul, hacia el manantial de las palabras, para conocer, al fin, a Lancelote y Amadís.

Todos tus males (2012)

- Tu crisis celeste se cura con aullidos
y solo si un lobo a tu lado.
Se cura con promesas
que solamente la noche
solamente los lobos
solamente yo.
- El problema de lo asteroideo es que existes.
- Y que solo se cura conmigo.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Diactiologismo (2012)

A pesar del brazo que nunca sabe dónde acomodarse y la oscuridad torpe. No sé si mis pupilas se dilatan tanto por lo que sea o soy simplemente biónica, o si en realidad me nutro de su luminiscencia. Pero lo veo. Si bien las luces encendidas conozco la noche afuera, la he sentido, y cuando cierro los ojos se me repite. Por eso, creo, lo hago y él es lo único que tengo.

Lo sé de memoria y por eso lo veo, con los ojos cerrados, la luz encendida pero la ventana abierta. Y él dormido porque respira fuerte, respirando agitado (cada exhalar es casi un ronquido) porque está dormido. Y los párpados caídos porque sueña con la noche, también la ha sentido. Y sueña con la noche pues sabe que es solitaria. Y lo hace tranquilo porque puede. Y puede porque me ve, con los ojos cerrados, la luz encendida y la ventana abierta. Y me ve porque sabe que estoy a su lado. Ya no tiene miedo.

Pienso entonces que cuando abra los ojos me quemará la noche.

Uno nunca puede saber cuánto tiempo durmió, cierto es. Cierro los ojos y cierra los suyos, y la ventana queda abierta y por ella entra la noche y, como la luz está encendida, solo la soñamos. Ya lo dije. Y como la soñamos la vemos y de eso se trata el sueño. Nunca sé cuánto tiempo dormimos pero despertamos y lo oigo  enunciar con voz de creyente "Buen día, mi luz". Su luz, pienso, porque ya es de día y, como la ventana está abierta la luz entra pero como la luz está encendida casi ni se siente y soy su luz del día. Y buen día porque sabe que me despierto y ahora lo oigo, y escucharlo es sobresaliente porque tiene la voz como de canción. Canción tan buena como la de cualquier Mozart pero silbada por el viento, porque así de dulce es la voz de mi Juan Diego.

Y es mi Juan Diego porque puede que exista más de uno con ese nombre. Yo no quiero a ninguno de ellos, uno solo me basta y me alcanza y me sobra y ese es el que necesito. El Juan Diego que dice "Buen día, mi luz" cuando se despierta y "¿Dormimos?" antes de dormirnos. Y que cuando me ve y es de día lo hace con dos ojos no muy grandes pero sí angulosos y expresivos, como los de ningún otro Juan Diego. Es único.

Y nos despertamos y nos amamos como si nos viésemos una vez por semana y entre tanta piel se me escapan los sentimientos por la boca y le digo que lo amo unas mil veces, no le miento nunca. Nos besamos como los adolescentes que somos hasta que nos hartamos de sed y sabemos que ya está. Ya está, ya es tarde, y en los últimos minutos quiero llorar y lo abrazo enojada y tan fuerte que siente lo mismo y a veces lagrimeamos juntos como deseando quedar magnetizados para siempre porque ya sabemos y ya está.

Y me alzo y me visto y me voy. Y lo veo con el violín en la espalda, saludándome con la mano como si no supiéramos si volveremos a vernos mientras la locomoción huye conmigo adentro pensando qué sacrificar para volver a amarlo de cerca y ya lo extraño.

Detesto el segundo microscópico de la destilación.

martes, 11 de septiembre de 2012

Que así sea (2012)

Con estigmas cuasiformes y atravesantes en la sien,
como hechos con un clavo y el punto profundo,
como si de pesares se tratase,
vivo.
Un hombre o animal
tangible
como freudiano detrás de la puerta.
Dos golpes secos y "te amo" dijo,
pasó y me besó los labios de uvas.
Recé entonces:
"Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa pero una palabra tuya bastará para sanarme.
Y si existe en un vocablo pagano representado el Amén, entonces."

Sol (2012)

La espalda de aserrín
y el alma tan dilatada
el peso de mi cruz
y a punto de explotar
los pasos arcillosos
y la espalda de aserrín
el cielo tan por debajo
y el peso de mi cruz
el alma tan dilatada
y los pasos arcillosos
a punto de explotar
y el cielo tan por debajo.

Y los dedos descalzos
y las palmas desnudas
alzados al sol.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Primavera (2012)

Hilado cordón cadena
como un diminutivo malplagado de consonantes líquidas
un muñón inmirable que termina en ramo de flor
e insectos que le buscan lo dulce.
Caricias casi lúgubres porque es Agosto
y aún se espesan las nubes
y la costra de abrigo purgante de vehemencia y primavera.

El viento de atrasos y la globalidad del iris de verdio castaño
me miran observan delatan
...ay.
Si tan solo las prendas y la primavera
y la mudez y las pulsaciones.

Acróstico (2012)

Jugar usando armas no debería incitar el gozo ornamístico letal aunque nocivo debe representarse.
Y más útil (necesario) involucrarse.
O zafio.
(A veces la muerte por puro amor es acróstica).

Alfabelúnico (2012)

Y lo silenciófilo de tus besos que me desaraganan la bilis,
y la melancólica nexoración que te pronuncia la lengua,
y la luna entrecéjica
y la retina invisoluble
y tu voz casi encefamórfica.
Es válido
y si tu existencia entonces las palabras todas
(hasta las mudas que sueñas).

domingo, 9 de septiembre de 2012

Destierro (2012)

Comería si tuviese hambre,
pero carezco de ambos.
Y si el humo es demasiado pues que lo sea:
Ya tomé mis medicinas y me tragué la receta.
Harta de usar de bastón mis piernas
y mis sueños
(desterrados del cuerpo)
y el lagrimal tenso
y las sábanas prolijas bajo la almohada de vapor.
Los juguetes y los libros en el mismo baúl,
el moho
y mis sueños
(probablemente los necesite luego).

Te quiero como a tu ausencia,
o hasta el meñique de menos.

Nada (2012)

Llueve como polen
sobre las flores de la espina
en mi retina mágicodulce.

Percibo un arcoiris
como microcosmos del todo ajeno
que te cubre la existencia:
nada.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Presente (2012)

Darse vuelta y toparse con un ejército de espejismos clonados al presente. No volvería a tomar la inútil decisión de voltear la cabeza, pero ya lo hice. Ya me están persiguiendo. Y no hay vuelta atrás pues es allí dónde estoy mirando.
Me apuntan pero prefiero dispararme sola,
le temo a los fantasmas y detesto los espejos.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Solitudine irriconoscibile (2012)

Mi spoglio con te perche preferisco il freddo alla solitudine,
mentre non c'è niente più caldo che l'amore.
Tuo abbigliamento volante nella stanza;
Dopo sogni (tutti i sogni) sono morti,
e muoio insieme quando ti sento dire:
"Vado,
come il vento che strofina gli tuoi zigomi."

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Acuático y pulmonar (2012)

En la búsqueda del cómo de la superación se me aparecen las ideas en forma de piedras de carbón que quizás sea mejor no pulir. No quiero morir de neumoconiosis ni nada extraño, si voy a ingerir veneno que sea en un cilindro de papel.
Vuelco solo el polvo y no me extrañan las carencias. Me tomo ciertas licencias para moldear y castigar las palabras, el resultado es casi amorfo. Lo prefiero así y lacónico. No me basta con conocer armas y acomodarlas al oído, la mejor lectura es la sintomática.
Todo fluye y mi pluma es un delta. Lo más perceptible es lo heraclíteo de los enunciados. Caen las palabras como si de un manantial y se cristaliza únicamente al leerse, no me gusta creer que existe si no lo hace la noción de su existencia.
El cliché se mantiene lejos, o al menos eso intento. No creo pertenecer a ninguna agrupación semántica de sentido perdido, insensato u olvidado. Las significaciones no me son indelebles y lo único que llevo conmigo es la cabeza por sobre el cuerpo. 
De tópico variado en lo que respecta al absurdo y para muchos inerte, no me auto-corrijo ni me baso en críticas. No sé pensar en lo que los demás y mi cosmos siempre difiere. Detesto quienes lo hacen canónicamente, prefiero preguntarme cómo respirará Neptuno en vez de qué me deparará esta noche.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Canción de vos (2012)

Como si caminase sobre cuerdas pues cada paso que da es música y los dedos casi rúnicos que el aire mueven y el viento también canta, así anda. De naturaleza quizás andaluza y arábigos pómulos, el sol humillado por el tinte áureo en el pelo. Quizás despeinado pero lo zafio es enigmático y me gustan los desafíos, a más de esto siempre logra que piense. Los pies ásperos (quizás no mucho) y el calzado que nunca me gustó pero no podría inventarme otro. Respiración rítmica y aire en demasía que si por éste y los besos no fuera mis pulmones no tendrían suficiente. La melodía torácica se acopla a los sonidos de todo el cuerpo y el hombre resulta ser orquestal, me apena que solo yo pueda percibir la canción que continúa componiendo cada segundo.
Mágicamente todo lo que idealicé está ahora puesto en tierra y frente a mí, y más que escrito (puedo tocarlo).

Tópico y superficie (2012)

Un caligrama vivo bajo la luna tan blanca como la luna porque no hay nada que se le asemeje. El cielo que se bifurca y mis ojos siguiéndolo indignados, buscando verso, buscando prosa: no hallan ninguno.
El hombre de contornos líricos iluminado por cierta esfera celeste (dicen que la luna alumbra más en la provincia) espera, quizás, que lo encuentren. La realidad es que no sé qué espera, pero yo lo estoy buscando y solo espero que me esté esperando. Aclaro que nunca me gustó repetir palabras pero me era necesario, y a él lo repetiría doscientas o infinitas veces.
Ando precisando un poema que recitar, saben. Creo que es posible la perfección literaria de ciertas personas. Las composiciones ajenas ya no bastan y algo mío quiere posarse sobre algún algo de alguien más. Algo original. Y el poema que la luna refleja más parece un dibujo, una figura que inspira.
A falta de papel se puede escribir sobre cualquier cosa. Pero el artista, como es menester, elige su superficie haciéndola acordar con lo que quiere enunciar. Y yo no puedo escribir sobre la luna, y lo más astral que tengo a mi alcance es su luz que, ahora, no ilumina más que a quien la está mirando.
Entonces quiero escribir sobre él (tópico) sobre él (superficie).
Y no costará tanto como imagino: el hombre está casi escrito. Es tan puro que se puede moldear con las manos siendo soluble en agua (me gusta pensarlo en el agua, sobre el césped, bajo la luna). Existe, sólo necesito encontrarlo, o quizás está en todas partes...
O quizás tan adentro mío que la poesía es buscarlo con los sentidos.