El gigante llora para alcanzarse las manos, se expresa sin saber la palabra, no le da la vuelta al asunto. No conoce el no dársele: es infinito, todopoderoso. Se come el mundo entero con prepotencia porque tiene derecho a hacerlo: sabe más de la vida que la humanidad toda. Es hecho, causa, efecto. Es universo. No lo limita el detalle de las manos, no necesita ayuda ni maestros, tampoco le importa el porvenir: es futuro, el pasado solo existe en heridas abiertas que aun no tiene. Ve de lejos a las personas que agonizan, llegó para enseñarles el cuerpo a los invisibles. Se presenta en silencio: algunos huyen tragados por el miedo, otros lo saludan incomprendidos en la existencia.
Él sonríe,
ellos pueden ser sus manos.
miércoles, 1 de octubre de 2014
Odín
Nombre I
no me ensucien el nombre
con la palabra
de mi vida
por favor
ya sé que se escribe solo
aullando
a gemidos
y
rasguños
Dios
que solo sé cómo se tiene
el cuerpo reventado
y el nombre
bien escrito
con la palabra
de mi vida
por favor
ya sé que se escribe solo
aullando
a gemidos
y
rasguños
Dios
que solo sé cómo se tiene
el cuerpo reventado
y el nombre
bien escrito
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