Cometí el error de regalarme un libro
(lo pagué con mi lengua)
este verso no rimará con el siguiente:
lo dije.
Ahora le temo a todo
menos a las adicciones.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Pianto (2012)
Vertiente izquierda
la sonrisa frágil
y pitando el cigarro un tanto oclusal
consumiéndose tus debilidades
y las pupilas más azules que negras
y el iris más océano que verde
el por qué de tu lengua
y mi muda escucha
y el ahora decime
que ya no nos aguanto
y lo sutil del andate lejos que te sigo.
la sonrisa frágil
y pitando el cigarro un tanto oclusal
consumiéndose tus debilidades
y las pupilas más azules que negras
y el iris más océano que verde
el por qué de tu lengua
y mi muda escucha
y el ahora decime
que ya no nos aguanto
y lo sutil del andate lejos que te sigo.
Heraldo (2012)
Se le escapa de la boca
el infierno
y los zapatos
y las maletas
y la materia.
De la boca
espuma de miedo
reminiscente u oneciente
o estancado.
Y en el aire el velo de la noche y el flanco amalgamado de tu cada blasón.
el infierno
y los zapatos
y las maletas
y la materia.
De la boca
espuma de miedo
reminiscente u oneciente
o estancado.
Y en el aire el velo de la noche y el flanco amalgamado de tu cada blasón.
N (2012)
Por el sueño
los ojos cerrándose y la luna
palomas (no blancas) infinitas
sonrisa semiconsciente
por los sueños.
Respiración nasal
la casi N de tu nombre
qué poemática
qué lisérgica
qué ofimática.
Casi un sueño
de cuando sea poeta
de cuando ya no pueda leerte.
Sobre "La doncella de la triunfante figura" (2012)
Hallábase una plebeya bajo el frescor de los abetos. Solía pasar eternidades a la sombra de aquellos árboles ahogándose de prosa y metáfora, leyendo composición tras otra como si por ocio.
No quiero decir que era una Quijotea cualquiera, pues no lo era. La realidad es que las realidades la atormentaban. Su lectura era su refugio y quizás hasta su tesoro. De mente enciclopédica y endorada, se nutría de caballerías y se hacía de las bestias que se exponían en letras de pasta.
Aquellos libros eran su vida, aquellos monstruos eran, para ella, de lo más sintomático.
Fue así que la doncella adquirió (podría admitir que literalmente hablando) los caracteres de lo que la instruía. Era sus fantasías, era lo que alguien más escribió.
Destinataria de toda égloga y maravilla, se vio al espejo una mañana y se redescubrió a sí misma. Se había transformado en todas sus criaturas.
Mágica, metamórfica y triunfante, se lanzó de su balcón encolumnado en mármol y voló, con sus alas de dragona azul, hacia el manantial de las palabras, para conocer, al fin, a Lancelote y Amadís.
No quiero decir que era una Quijotea cualquiera, pues no lo era. La realidad es que las realidades la atormentaban. Su lectura era su refugio y quizás hasta su tesoro. De mente enciclopédica y endorada, se nutría de caballerías y se hacía de las bestias que se exponían en letras de pasta.
Aquellos libros eran su vida, aquellos monstruos eran, para ella, de lo más sintomático.
Fue así que la doncella adquirió (podría admitir que literalmente hablando) los caracteres de lo que la instruía. Era sus fantasías, era lo que alguien más escribió.
Destinataria de toda égloga y maravilla, se vio al espejo una mañana y se redescubrió a sí misma. Se había transformado en todas sus criaturas.
Mágica, metamórfica y triunfante, se lanzó de su balcón encolumnado en mármol y voló, con sus alas de dragona azul, hacia el manantial de las palabras, para conocer, al fin, a Lancelote y Amadís.
Todos tus males (2012)
- Tu crisis celeste se cura con aullidos
y solo si un lobo a tu lado.
Se cura con promesas
que solamente la noche
solamente los lobos
solamente yo.
- El problema de lo asteroideo es que existes.
- Y que solo se cura conmigo.
y solo si un lobo a tu lado.
Se cura con promesas
que solamente la noche
solamente los lobos
solamente yo.
- El problema de lo asteroideo es que existes.
- Y que solo se cura conmigo.
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