Eras
mi azul, te acordás? Como el océano que me encantaba porque yo era
sirena. Y te había escrito mil poemas que no entendías y yo tampoco. Y
te había hecho mil dibujos y mil sonrisas y mil más cosas, siempre con
mis manos. Y ahora un círculo, un cuadrado, un tríangulo y un corazón
profundo al margen porque no me escribe la pluma o porque la estoy
agarrando al revés, yo qué sé. No veo nada como siempre y encima tengo
que aguantar no sentir nada, ni un poquito de nada ni a mí misma.
martes, 26 de noviembre de 2013
(2013)
Te
dije que no escribía porque no sabía, porque no sabía quererte. Ahora yo
descalza y vos volando no sé adónde, no puedo seguirte porque hay lava
en el suelo como cuando niños y mis alas no las encuentro. Antes no
sabía (quererte dije) y ahora un alud de palabras y quizás si meto la
mano y saco la respuesta, vuelo. Pero es mucho el miedo y las palabras
feas se repiten, y si meto la mano me quemo. Me quemo y llanto y rencor,
y noche y fuego y lejos y sola. Me quemo y odio, y mis alas que no las
encuentro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)