jueves, 19 de enero de 2017
buenas noches
Pensemos un jueves como se piensa en cualquier otro día de mierda: hundiéndose el cráneo como una fruta vieja y gritando por dios y por dios, y solo algunas veces perdón mientras se pone la noche y empiezan a joder los grillos. La culpa la dejé en una lugar inalcanzable al que solo se puede llegar cuando no estás. Ahora antes después mañana desaparecido como un mosquito que a la noche viene a retorcerse en mi oído y a hacerme rascar como una gata enfurecida con otra igual. La fruta negra es más dulce que la muerte más lenta, se hunde y se corrompe como me hundo y me corrompo en la vida de otro. Me voy pudriendo. La prohibida tiernísima tiene un solo dueño, y yo puedo ser de cualquiera menos mía, así de prescindible. Puta vida dejándome caer al suelo húmedo y pisoteado desaprovechada. Buenas noches de nuevo ciclo de la vida, de nuevo sol de noche.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario